El templo parroquial de San Miguel
E
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s lamentable que la historia pretérita de nuestra villa se vea
reflejada mayoritariamente en archivos extramuros de Fuentelcésped. Si bien el
archivo municipal cuenta con interesantes documentos fidedignos para su estudio
y divulgación, no es así el archivo parroquial que hace algunos años fue
trasladado a Burgos; por tanto resulta harto difícil investigar dentro de la
villa.
Sin embargo, los principales documentos a los que he tenido
acceso, bien por transmisión oral, como es el caso de nuestro paisano
desaparecido Antonio García Montes, o el también fallecido hace poco tiempo
Ángel García Sanz, sobrino del anterior y que ejerció en la Universidad de Valladolid como catedrático
de historia. Aunque los documentos más valiosos que se conservan en el ámbito
popular pertenecen a don Manuel Rodriguez Rionegro, conocido como El cura Rionegro, que en el siglo XVIII
nos legó los citados legajos y documentos que conforman una época importante de
Fuentelcésped.
Un verdadero trabajo, y que he tenido la suerte de recuperar, lo
constituye el realizado por Ángel García en el año 1988, mucho antes por
supuesto que llevara a cabo ese gran libro histórico de nuestro pueblo
colaborando con María José Zaparaín Yáñez, otra erudita vallisoletana muy motivada
con nuestra villa.
Vista nocturna de la fachada meridional de la iglesia de San Miguel (Fuentelcésped) Foto: Jesús García y Jiménez |
Historia de la construcción del templo parroquial
Ángel García Sanz
La Vieja Iglesia
Por
un viejo documento que se conserva en el Archivo General de Simancas que hacia
1.505 los vecinos de la aldea de Fuentelcésped, aún dependiente del convento de
la Vid, acostumbraban a celebrar sus concejos –esto es, reuniones a las que
acudían todos los vecinos para tomar decisiones de interés general – en la
iglesia del lugar.
Estas
reuniones concejiles se realizaban no en el interior del templo, sino en el
“portal” o atrio de la antigua iglesia. Es muy probable que la arquitectura del
antiguo templo parroquial -muy modesto,
sin duda, habida cuenta de la escasa población con que entonces contaba la
aldea – respondería al modelo de iglesia románica, similar a la de Casuar, la
de Castillejo de Robledo, las de Maderuelo y Sepúlveda.Románica sin duda por la época anterior de su construcción y la prueba
irrefutable de un capitel (románico) que se conserva en la actualidad y se
utiliza como base de la cruz parroquial o del “ramo de rosquillas” entre la “traída
y llevada” de la Virgen de Nava a la localidad.
En el atrio con arcos abiertos adosados al lado meridional de la nave del templo –el lado más soleado – sería donde se reunían aquellos antepasados nuestros, como era costumbre generalizada en aquella época.
Capitel románico que se conserva de la antigua iglesia y se utiliza como base para la cruz parroquial. |
En el atrio con arcos abiertos adosados al lado meridional de la nave del templo –el lado más soleado – sería donde se reunían aquellos antepasados nuestros, como era costumbre generalizada en aquella época.
Detalle atrio románico (Sepúlveda). Foto: Jesús García y Jiménez |
Pero
aquella insignificante aldea pronto se convertiría en villa rica e
independiente de la Vid. Su población creció gracias, sobre todo, a la
extensión del viñedo, lo que atrajo a forasteros que acabaron haciéndose vecinos.
Hay que tener en cuenta que en tan solo 50 años – entre 1.590 – 1.599 y 1.640 –
1649 – el número de los bautizados se dobló, lo que indica que también la
población se multiplicó por dos.
En
definitiva, a mediados del siglo XVII, aquel antiguo y modesto templo,
construido en la época medieval era insuficiente para acoger al número
creciente de fieles. Así se reconoce explícitamente en el concejo celebrado el
6 de febrero d 1648 en el que,
“Aviendose hecho
rrelazión… (de la) gran necesidad que la villa tiene de iglesia por no poder
estar en los oficios divinos con la dezencia y comodidad que piden por ser tan
pequeña (la antigua iglesia) y la gente mucha…”
acordó
el pueblo “alargar” el viejo templo.
En
realidad lo que se hizo fue construir un templo enteramente nuevo, el actual,
que se ajusta al modelo de iglesia de arquitectura barroca de acuerdo con los
planos que trazó Francisco Alvarado, maestro de cantería.
La iglesia actual: 1.652 – 1.663, la
ejecución de la obra fundamental
En
efecto, en los 11 años que transcurren de 1.652 – 1.663 se construye la parte
fundamental de la actual iglesia – la capilla mayor y el presbiterio, las tres
naves, el coro y la torre -. El 25 de Abril de 1656 se había concluido la
capilla mayor y en ese día se dijo en ella la primera misa. Hay que suponer que
el nuevo templo se construye sobre el viejo, y que éste sólo se va desmontando
conforme avanza la erección de aquel.
¿Cómo se financió la
construcción de la nueva iglesia?
Aunque
en la actualidad, y como la mayor parte de los templos, son inmatriculadas sus
propiedades por las sedes, diocesis u obispados correspondientes a su demarcación,
hay quien supone que la financiación procedía de las arcas del obispo de turno
u otras jerarquías eclesiásticas; nada más lejos de la realidad: En este caso,
y según cuentan de modo tradicional, se
financió con el sudor y el “doblar los riñones” los vecinos de Fuentelcésped que
tan arduo trabajo llevaron a cabo para tener un digno templo parroquial, a
pesar, como hemos dicho que la propiedad la ostente la citada jerarquía ecesial
en lugar del pueblo, esta es la realidad a pesar de que muchos quisieran que fuera un patrimonio material propiedad del pueblo, como ocurre en muchos lugares.
Según datos fidedignos la parte más importante, aunque no cuantificable, fue costeada por los mismos vecinos, quienes individualmente o mediante adras, acarrearon los materiales, participaron directamente en las obras y pagaron frecuentes derramas – una cantara de mosto por carro de uva, por ejemplo-.
Según datos fidedignos la parte más importante, aunque no cuantificable, fue costeada por los mismos vecinos, quienes individualmente o mediante adras, acarrearon los materiales, participaron directamente en las obras y pagaron frecuentes derramas – una cantara de mosto por carro de uva, por ejemplo-.
Otra
parte fue aportada a costa de los partícipes en los diezmos de la villa. En
efecto entre 1.652 y 1.662 se dedujo una cuarta parte del diezmo que
correspondía a estos partícipes – algunos como el cura se resistió a ello – lo que
produjo unos 40.000 reales que se aplicaron a la obra. El Lagar de “las cuartas
partes” (se ubicaba en el camino de la ermita de la Virgen de Nava), hoy
arruinado, es sin duda donde se echaba la uva que procedía de estos diezmos
reservados para la construcción del templo.
Extasis de Santa Teresa - Detalle retablo iglesia parroquial de San Miguel Fotografía. Jesús García y Jiménez |
Igualmente parte de la financiación procedió en menos medida de las rentas que la misma iglesia parroquial tenía en sí, al ser propietaria entonces de algunas viñas, varios lagares y bodegas y, sobre todo, más de 20 censos a favor que le procuraban unos intereses anuales de casi 30.000 maravedís. Y por último, una partida que procedió de limosnas de las ofrendas del obispado segoviano y algunos particulares ricos, sin tener constancia cierta de algún otro medio.
LA IGLESIA ACTUAL 1.664 – 1.800. Las
obras adicionales.
Si
bien entre 1.664 y 1.663 se construyó la parte esencial de la iglesia, las
obras de perfeccionamiento y ampliación van a ser constantes hasta finales del
siglo XVIII.
- 1.674: Se emprende la conclusión del
altar mayor, para lo que el concejo acuerda que los vecinos paguen una cantara
de mosto por cada carro de uva que cojan.
- 1.681: Se construye un órgano antiguo,
del que no queda resto alguno
- 1.691: Se hacen las entradas al
cementerio y se colocan “las bolas de piedra”. En 1.746 se construyen las
paredes del cementerio que ciñe la entrada principal de la iglesia.
- 1.717: De este año a 1.718, se
construyen los retablos de San Sebastián y de Nuestra Señora de la Antigua.
- 1.726: Se embaldosa la iglesia. Se
vuelve a embaldosar en 1.752. Se decide comprar el reloj de la torre que se
coloca en 1.732
- 1.731: Se colocan las rejas de hierro
a la entrada del cementerio para impedir que los animales puedan entrar en la
iglesia.
- 1.741: El concejo acuerda que se
finalice el remate de la portada. Hubo un derrumbamiento después, y en 1.750 se
adjudican de nuevo las obras de toda la portada, que se construye con “piedra
de Linares”. En ese año se inicia el retablo de la capilla del Descendimiento.
- 1.744: Se hacen los retablos de San
Ramón y de Nuestra Señora de la Soledad.
- 1.753: Se construye el órgano actual
según trazas de Manuel Pascual, que era arquitecto e hijo de la villa. Para
construir el nuevo órgano se amplía el coro con el arco que está sobre la
puerta norte de la iglesia.
- 1.767: Se labran las gradas del altar
mayor y se embaldosa la capilla mayor. También se enladrilla el coro.
- 1.788: Se ejecuta una importante y
costosa obra de ampliación de la sacristía y el saneamiento del ábside – la
cabecera de la iglesia – por causa de las permanentes humedades provenientes
del cerro de Santa Barbara.
- 1.797: Se entarima la sacristía.
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Detalle de la falsa cúpula bajo el cimborrio |
Merece especial recuerdo, como el
párroco incansable promotor de obras de perfeccionamiento del templo: D. Manuel
Rodriguez Rionegro, que está enterrado en el presbiterio de la iglesia. Era don
Manuel un cura verdaderamente ilustrado al que la Sociedad Económica de los
Amigos del País de la Provincia de Segovia propuso como ejemplo de párroco no
solo preocupado por la salud espiritual de sus fieles sino también por su
bienestar material. Rigió la parroquia durante 42 años, entre 1.752 y 1.794 en
que muere. Era natural de Ungilde, aldea próxima a Puebla de Sanabria (Zamora).
Fue él quien mandó construir las cubas de piedra que aún pueden contemplarse en
la “bodega del cura” a la que se accede por la antigua “del bodegón”, según me
informa mi primo Antonio García Montes.
Detalle del órgano barroco parroquial |
A manera de conclusión de esta pequeña
historia de la iglesia, hay que resaltar que el actual templo, imponente si lo
comparamos con los pueblos comarcanos, fue fruto del esfuerzo colectivo de los
vecinos de la villa que durante generaciones colaboraron con entusiasmo y
generosidad en su construcción. Hoy es
el más importante testimonio de la grandeza pretérita del pueblo y debe de
servir de recuerdo permanente de lo que es posible hacer gracias a la unión y
solidaridad de los hijos del pueblo en la actualidad.
Todos los datos que menciono aquí los
he sacado de los Libros de
acuerdos del Concejo, que se guardan en el Archivo Municipal, y los Libros de Fabrica de la Iglesia,
que se conservan en el Archivo Parroquial
Podemos indicar, según datos comparativos que nos han comunicado que solo existe en España un organo de similares características al de la iglesia parroquial de San Miguel, que se encuentra en un total estado de abandono y que tristemente no existe ninguna iniciativa ni publica ni privada de llevarlo a una necesaria rehabilitación y restauración. Dicha pieza similar, a la cual citamos, se encuentra en el Monasterio del Escorial. Este órgano barroco también si que se encuentra, como no podía ser menos en excelente estado de conservación.
Por otra parte es de destacar, que el retablo principal de este templo, si no copia, es similar al de la iglesia segoviana de San Martin.
Dos datos significativos que imprimen un valor añadido al continente patrimonial de nuestro templo parroquial.
Texto y Fotografías: Jesús García y Jiménez (Cronista de la Villa de Fuentelcésped)
Excelente cronología documental. Enhorabuena
ResponderEliminarJ.C.A.
Qué acierto traernos el pasado al presente y darnos detalles del mismo a través de la iglesia de San Miguel. Me gusta especialmente la solidaridad y los acuerdos vecinales que resultan en la construcción de la iglesia. La iglesia es patrimonio del pueblo de Fuentelcésped, por tanto. Gracias Jesús por tu trabajo. Mi madre, hija del Fuentelcésped, también estaría orgullosa de tí.
ResponderEliminarGracias por tan valiosa aportación documental sobre este templo. Le Felicito
ResponderEliminarCarlos Alonso (Segovia)
Un artículo exhaustivo y perfectamente documentado. No conocía ni la localidad ni la iglesia, lo tendré en cuenta para futuras visitas. Gracias por el artículo.
ResponderEliminarMª José
Francamente muy bien documentado y señalando a los autores.
ResponderEliminarLe felicito
Felix Toledo Garcia
Segovia
Ha sido un acierto por parte del cronistas, ilustrar graficamente esta crónica. Pocos son los que lo hacen. Mi más cordial enhorabuena por su bien hacer.
ResponderEliminarAtentamente
L.O.G. (Valladolid)